12 de mayo de 1890
Se abren los cimientos del muro que circundará al Cementerio de Belén. Son los donantes de las tierras del Campo Santo, los antiguos vecinos:Don Policarpo "Pepe" Fernández y Don Patricio Linch.
21 de mayo de 1933.-
Se inaugura en el Cementerio de Escobar, el Mausoleo que guarda los restos de los cuatro guerreros del Paraguay:Eulogio Montes, Pantaleón González, Francisco Ríos, y Joaquín Madrid.
El acto fue organizado por la brigada de señoritas de la Liga Patriótica local, que presidía :María E. Lauría.-
viernes, 5 de septiembre de 2008
lunes, 1 de septiembre de 2008
RESPUESTA DEL MUNICIPIO:
Solicitud del Sr José Blas Lonigro-tataranieto de José Policarpo Fernández
Solicitud del Sr José Blas Lonigro, vecino de Escobar y en carácter de tataranieto de José Policarpo Fernández, donde pide que se reconozca la donación de tierras efectuada por éste, para cementerio de Escobar en el año 1890. También informa que el Sr Policarpo Fernández ostentó el cargo de Teniente alcalde de este pueblo y cuya casa se encuentra en pie aún a escasos metros del cementerio y sobre la misma franja de tierra por él donada.
domingo, 31 de agosto de 2008

Texto de LEOPOLDO MARECHAL-
Detenido en la esquina de Monte Egmont y Warnes, Adán leyó las dos letras de oro que relucían en el cortinado funeral de la carroza. R. F.
-Ramón Fernandez, o Rosa Fuentes, o Raúl Fantucci, o Rita Fieramosca, o René Forain o Roberto Froebel, o Remigio Farman, ¡o el diablo que lo adivine! ¿Me sacaré el sombrero?
Miró en torno suyo y vió que los hombres de la calle se descubrían reverentemente.
-Se descubren todos. ¿Por qué? Un odio instintivo a la muerte, pero un odio reverencial. Acaso imaginan que la guadañadora invisible, sentada en el alto pescante junto a los cocheros, los está espiando recelosamente y cuenta y recuenta los saludos. "¡Que la muerte ignore nuestro rencor! ¡Que nos olvide todavía!" Por eso se descubren. Un cuerpo sin alma, una herramienta sin artesano, un buque sin piloto. ¡Al diablo la materia sin la forma! Yo no me descubro.
Pero algo fallaba en su orgulloso razonamiento, y Adán lo reconoció enseguida.
-Con todo, un alma inmortal habitó ese cuerpo que ya está disolviéndose: un alma usó en ese cuerpo de su terrible libertad y lo hizo cumplir mil gestos dignos o abominables, prudentes o locos, ridículos o sublimes. Y el incógnito R. F. tendrá un día que buscar su cuerpo desertado en el cementerio de La Chacarita, y oirá la trompeta del ángel, y sentirá caer sobre sus hombros la última hoja del tiempo. Quia tempus non erit amplius. ¡Me sacaré el sombrero!
-Ramón Fernandez, o Rosa Fuentes, o Raúl Fantucci, o Rita Fieramosca, o René Forain o Roberto Froebel, o Remigio Farman, ¡o el diablo que lo adivine! ¿Me sacaré el sombrero?
Miró en torno suyo y vió que los hombres de la calle se descubrían reverentemente.
-Se descubren todos. ¿Por qué? Un odio instintivo a la muerte, pero un odio reverencial. Acaso imaginan que la guadañadora invisible, sentada en el alto pescante junto a los cocheros, los está espiando recelosamente y cuenta y recuenta los saludos. "¡Que la muerte ignore nuestro rencor! ¡Que nos olvide todavía!" Por eso se descubren. Un cuerpo sin alma, una herramienta sin artesano, un buque sin piloto. ¡Al diablo la materia sin la forma! Yo no me descubro.
Pero algo fallaba en su orgulloso razonamiento, y Adán lo reconoció enseguida.
-Con todo, un alma inmortal habitó ese cuerpo que ya está disolviéndose: un alma usó en ese cuerpo de su terrible libertad y lo hizo cumplir mil gestos dignos o abominables, prudentes o locos, ridículos o sublimes. Y el incógnito R. F. tendrá un día que buscar su cuerpo desertado en el cementerio de La Chacarita, y oirá la trompeta del ángel, y sentirá caer sobre sus hombros la última hoja del tiempo. Quia tempus non erit amplius. ¡Me sacaré el sombrero!
martes, 26 de agosto de 2008
en la foto: Nina Rizzo (en el centro) antropóloga , Rangone, funcionario municipal y Maritza de La Cruz ( periodista)
at. Mariela Di Battista
“CEMENTERIO DE BELEN”
Así su denominación original, nació por iniciativa de un grupo de vecinos que preocupados por las grandes molestias que demandaban el traslado de cuerpos al cementerio de Pilar, resolvieron reunirse por primera vez el 25 de marzo de 1890, en la Sociedad Italia de Socorros Mutuos, a la que concurrieron 37 personas, quienes, luego de largas deliberaciones procedieron a elegir la “Comisión del Cementerio de Belén”,
Que tendría a su cargo recaudar los fondos necesarios para llevar adelante el proyecto hasta su terminación; compuesto por los siguientes señores:
Presidente Honorario: Tomás Marquez,
Presidente: Nicolás Martelli
Vicepresidente: Antonio Marín
Secretario: A. Gagliardini
Prosecretario: Félix Cornejo
Tesorero: José Lalli
Vocales: Aquilino Marquez, Clementino Alvarez, Natalio Marconi, Victorio Cabrera, Felipe y Enrique Gonzalez, Manuel Fernández, Francisco Abal, Pastor Cruz, Nazario Gaytán, Ezequiel Alonso, Clemente Peirano, entre muchos más.
Desde el 25 de marzo hasta el 5 de noviembre de 1890, se llevaron a cabo, quince reuniones, casi todas, resolutivas, que en principio formaron varias subcomisiones ( de 3 ó 4 personas) encargadas de recorrer las chacras, estancias y hornos de ladrillos, para recaudar fondos o contribuciones en especies (ladrillos). Conseguidos los materiales y los fondos se comenzó con la construcción del paredón perimetral, aunque lo recaudado alcanzó sólo para terminar su frente y colocar un portón de hierro forjado en su entrada, que daría a una calle interna de 10 varas de ancho (8,66m) proyectada para la entrada de los carruajes fúnebres. El terreno de una cuadra cuadrada, fue una donación del Sr. Patricio Linch. El 1º de noviembre de 1890, mediante nota del Arzobispo de Bs. As.; se solicitó fecha para la bendición del “Campo Santo”, hecho que “no” se concretó por las condiciones impuestas por el Magistrado Eclesiástico....” que prohibía la inhumación de cadáveres que no hubieran pertenecido a la Religión Católica Apostólica y Romana...(sic). Se cursaron notas a la Municipalidad del Pilar, informando de la finalización de los trabajos, que concluyeron a diez meses de su iniciación. Se solicitó además, autorización para proceder a la inhumación de cadáveres y a la venta de parcelas para la construcción de bóvedas familiares. Las cuatro primeras bóvedas registradas el 18 de noviembre de 1890, corresponden a las familias Lalli, Bardessono, Alvarez, y Gaytán. La 1º sepultura y por lo tanto la más antigua, correspondió a la Sra. Gregoria Giles de Fernández, fallecida el 12/05/1891.
El 21 de marzo de 1933, se inauguró el mausoleo dónde guardan los restos de los “Guerreros del Paraguay”.
La fachada actual con Capilla y Administración se construyó muchos años después.
Fuente: “ Historias de los Pueblos” del Partido de Escobar. Autor: Juan Pablo Beliera.
Así su denominación original, nació por iniciativa de un grupo de vecinos que preocupados por las grandes molestias que demandaban el traslado de cuerpos al cementerio de Pilar, resolvieron reunirse por primera vez el 25 de marzo de 1890, en la Sociedad Italia de Socorros Mutuos, a la que concurrieron 37 personas, quienes, luego de largas deliberaciones procedieron a elegir la “Comisión del Cementerio de Belén”,
Que tendría a su cargo recaudar los fondos necesarios para llevar adelante el proyecto hasta su terminación; compuesto por los siguientes señores:
Presidente Honorario: Tomás Marquez,
Presidente: Nicolás Martelli
Vicepresidente: Antonio Marín
Secretario: A. Gagliardini
Prosecretario: Félix Cornejo
Tesorero: José Lalli
Vocales: Aquilino Marquez, Clementino Alvarez, Natalio Marconi, Victorio Cabrera, Felipe y Enrique Gonzalez, Manuel Fernández, Francisco Abal, Pastor Cruz, Nazario Gaytán, Ezequiel Alonso, Clemente Peirano, entre muchos más.
Desde el 25 de marzo hasta el 5 de noviembre de 1890, se llevaron a cabo, quince reuniones, casi todas, resolutivas, que en principio formaron varias subcomisiones ( de 3 ó 4 personas) encargadas de recorrer las chacras, estancias y hornos de ladrillos, para recaudar fondos o contribuciones en especies (ladrillos). Conseguidos los materiales y los fondos se comenzó con la construcción del paredón perimetral, aunque lo recaudado alcanzó sólo para terminar su frente y colocar un portón de hierro forjado en su entrada, que daría a una calle interna de 10 varas de ancho (8,66m) proyectada para la entrada de los carruajes fúnebres. El terreno de una cuadra cuadrada, fue una donación del Sr. Patricio Linch. El 1º de noviembre de 1890, mediante nota del Arzobispo de Bs. As.; se solicitó fecha para la bendición del “Campo Santo”, hecho que “no” se concretó por las condiciones impuestas por el Magistrado Eclesiástico....” que prohibía la inhumación de cadáveres que no hubieran pertenecido a la Religión Católica Apostólica y Romana...(sic). Se cursaron notas a la Municipalidad del Pilar, informando de la finalización de los trabajos, que concluyeron a diez meses de su iniciación. Se solicitó además, autorización para proceder a la inhumación de cadáveres y a la venta de parcelas para la construcción de bóvedas familiares. Las cuatro primeras bóvedas registradas el 18 de noviembre de 1890, corresponden a las familias Lalli, Bardessono, Alvarez, y Gaytán. La 1º sepultura y por lo tanto la más antigua, correspondió a la Sra. Gregoria Giles de Fernández, fallecida el 12/05/1891.
El 21 de marzo de 1933, se inauguró el mausoleo dónde guardan los restos de los “Guerreros del Paraguay”.
La fachada actual con Capilla y Administración se construyó muchos años después.
Fuente: “ Historias de los Pueblos” del Partido de Escobar. Autor: Juan Pablo Beliera.
sábado, 23 de agosto de 2008
Iglesia de Escobar, hoy
(del sitio Dióciseis-Zárate Campana)El Templo designado CoCatedral data de 1908 (cumple, por consiguiente, cien años), y es el más grande de la diócesis, con capacidad para cerca de 900 personas, con 60 metros de largo en la nave central. El interior, aunque necesitado de restauración (como por otra parte todo el templo) está ornado con imágenes y retablos franceses del siglo XIX. Cuenta con una amplia casa parroquial, y un amplios salones de usos pastorales, con gran capacidad tanto en la planta baja, y otro tanto en el piso superior.
En el ámbito de la nueva CoCatedral se realizan, de hecho, gran parte de los encuentros diocesanos, sea de jóvenes, de catequistas, de los distintos movimientos o asociaciones de fieles, u otros que fueren, tanto por la espaciosidad del lugar como también por la privilegiada ubicación geográfica de Belén de Escobar y su fácil acceso por Autopista Panamericana.
En honor a la memoria cívico-religiosa al agradecimiento debido, en el año centenario del Templo, no puede dejar de mencionarse a quien diera origen a Belén de Escobar, Doña Eugenia Tapia de Cruz, considerada su Fundadora, y cuyos restos reposan en la iglesia conCatedral.
Su profunda fe católica fue inspiradora del nombre elegido para la nueva población, pues era devota del Niño Jesús, razón por la cual la primera capilla fue puesta bajo la advocación del« Niño Dios nacido en Belén». Este nombre, además, se originó en la orden religiosa de los Padres Bethlemitas, quienes tenían a su cargo el Real Hospital de Nuestra Señora de Belén, que existió en la región hasta 1779. En 1838, al morir su esposo, don José Antonio Cruz, Doña Eugenia toma a su cargo las tierras y la estancia y, en 1864, compra a sus hijos los derechos sobre la propiedad heredada. Dueña exclusiva del predio, lo hace mensurar, posteriormente, y lo divide en 80 manzanas, fundando, así, el pueblo de Belén, en el lugar conocido anteriormente como "Valle de Santiago" o "Cañada" o "Isla de Escobar". Para ser destinadas a la futura iglesia y casa parroquial, plaza y edificios públicos, donó dos manzanas y, más adelante, la primera capilla de madera, que fue bendecida el 25 de diciembre de 1887. Doña Eugenia Tapia de Cruz falleció el 15 de agosto de 1888.
En el ámbito de la nueva CoCatedral se realizan, de hecho, gran parte de los encuentros diocesanos, sea de jóvenes, de catequistas, de los distintos movimientos o asociaciones de fieles, u otros que fueren, tanto por la espaciosidad del lugar como también por la privilegiada ubicación geográfica de Belén de Escobar y su fácil acceso por Autopista Panamericana.
En honor a la memoria cívico-religiosa al agradecimiento debido, en el año centenario del Templo, no puede dejar de mencionarse a quien diera origen a Belén de Escobar, Doña Eugenia Tapia de Cruz, considerada su Fundadora, y cuyos restos reposan en la iglesia conCatedral.
Su profunda fe católica fue inspiradora del nombre elegido para la nueva población, pues era devota del Niño Jesús, razón por la cual la primera capilla fue puesta bajo la advocación del« Niño Dios nacido en Belén». Este nombre, además, se originó en la orden religiosa de los Padres Bethlemitas, quienes tenían a su cargo el Real Hospital de Nuestra Señora de Belén, que existió en la región hasta 1779. En 1838, al morir su esposo, don José Antonio Cruz, Doña Eugenia toma a su cargo las tierras y la estancia y, en 1864, compra a sus hijos los derechos sobre la propiedad heredada. Dueña exclusiva del predio, lo hace mensurar, posteriormente, y lo divide en 80 manzanas, fundando, así, el pueblo de Belén, en el lugar conocido anteriormente como "Valle de Santiago" o "Cañada" o "Isla de Escobar". Para ser destinadas a la futura iglesia y casa parroquial, plaza y edificios públicos, donó dos manzanas y, más adelante, la primera capilla de madera, que fue bendecida el 25 de diciembre de 1887. Doña Eugenia Tapia de Cruz falleció el 15 de agosto de 1888.
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Archivo del blog
"QUE LE DICE LA CIUDAD DE LOS MUERTOS A LA CIUDAD DE LOS VIVOS"
- El Cementerio de Escobar-Contexto
- URBANA-RURAL ENTRE LOS AÑOS 1880 Y 1930, Escobar-pcia de Bs As, Argentina
- Elgrupo de investigación está formado por la Dra Antonia RIZZO,la lic: Elba Salas, los prof Pablo Sperduti, Rubén Benvenuto, Aída Holtz, Mónica Rodriguez, Miriam Tatángelo, La Prof María DiDoménica, la periodista Maritza de La Cruz y Mariela Di Battista

